Éter o Espacio, me refiero al mismo elemento, el elemento más puro. Es la esencia de la vacuidad, es el espacio que los demás elementos rellenan con su energía más densa, es la esencia del SER.

 

El éter tiene cualidades, sin embargo, estas se basan más en la ausencia de su cualidad opuesta.

El éter es frío, ya que carece del calor creado por el elemento fuego.

El éter es ligero, ya que carece de la pesadez por el elemento tierra y el agua.

El éter es inmóvil, ya que carece de la naturaleza propulsora del elemento aire.

El éter es sutil, ya que carece de la profunda presencia de los elementos más evidentes.

 

Éter es omnipresente, está en todas partes, forma parte de todos los demás elementos y al mismo tiempo los otros elementos se derivan del elemento éter.

Dentro de cualquier aspecto de la creación se puede encontrar el éter, ya que es el más expansivo, no tiene forma ni fronteras, el éter no tiene límites.

Es el espíritu, la esencia del SER, la esencia de la vida, la ENERGÍA.

Todo se construye del éter y vuelve a ser el éter. La esencia de todo lo que existe, la materia prima de todo, de todo el Universo.

Ahora pensando a un nivel un poco más material y pragmático, todos necesitamos espacio tanto por dentro, en nuestro cuerpo para que nuestros órganos, células y tejidos puedan respirar y cumplir su misión, como por fuera, en nuestros hogares, oficinas necesitamos tener un espacio para nosotros mismos, para poder respirar y conectar con nuestro Ser y cumplir nuestra misión en este plano terrenal.

Me encanta sentir el espacio que se crea en mi cuerpo físico, mi mente y también en mi corazón después de una práctica de Bowspring Yoga, la sensación de ligereza, de paz y calma. Muchas veces se necesita el trabajo más físico, atravesando las distintas capas de densidad en nuestro cuerpo para poder llegar a sentir el espacio dentro de nosotros. El espacio/el éter aunque siendo omnipresente, a veces difícil de encontrar su ligereza.

A parte del movimiento consciente de Bowspring Yoga que nos ayuda a volver a nuestro estado natural de ligereza, de amor y de creatividad, te propongo un corto ejercicio conectando con todos  los elementos para poder llegar a sentir este espacio dentro de ti, para sentirte bien en tu hogar interno.

Te puedes sentar en una silla apoyando los pies en el suelo.  Haz un par de respiraciones.

  • Empieza a conectar con el elemento tierra, sintiendo los pies bien firmes en el suelo.  Ahora lleva tu atención hacia tus caderas, a tus piernas y a tus pies. Imagina que desde tus plantas de tus pies salen raíces y van creciendo hacia bajo hacia al núcleo de la Tierra. Tienes la sensación del sostenimiento, del apoyo y del abrazo de la Tierra.
  • Ahora vuelves a subir hasta que llegues a tu abdomen bajo, y sientes el movimiento del agua dentro de ti, repartiendo este líquido vital por todas las partes de tu cuerpo, llegando a todo los rincones. Siente el movimiento del elemento agua en todo tu cuerpo.
  • Vas a poner tu atención un poco más arriba, hacia tu plexo solar, la zona de tu fuego interior, la fuerza de transformación. Siente el calor en la zona de tu estómago y empieza a repartir la sensación del calor por todas las partes de tu cuerpo, llegando hasta las partes más lejanas. Algo en ti se está transformando.
  • Ahora lleva la atención hacia tu respiración y siente cómo el aire entra en tu cuerpo por las fosas nasales y luego sale de nuevo. La respiración es larga y tranquila. La respiración genera movimiento en tu cuerpo, a lo mejor lo puedes sentir en tu abdomen o más arriba, notando como las costillas se expanden con cada inhalación y vuelven a su sitio con cada exhalación.
  • Has generado un estado de paz y de mucho espacio por dentro, te sientes más ligero, más libre, con más energía y conectado a la esencia de la vida.
  • Disfruta de esta sensación de paz durante el resto de día.

 

Aquí tienes el ejercicio grabado y puedes dejarte guiar 🙂