Aire, el elemento menos material.

El elemento aire se relaciona con el pensamiento, la inteligencia, la rapidez mental. Nos conecta con el mundo de ideas, imaginación, fantasía, comunicación y lenguaje. El Aire quiere saber y quiere conocer.

El elemento aire nos acompaña desde el momento del nacimiento. El salir del vientre de la madre es la primera independencia, el respirar uno solo. Y sigue manteniendo nuestra respiración hasta que salga por última vez y se desvanezca.

Gracias a nuestro maravilloso cuerpo podemos sentir este elemento, tanto con nuestra piel y con nuestro cabello que se pone a bailar cuando el viento empieza a jugar con él, como a través de nuestro olfato. El sentido de oler nos conecta con las emociones o situaciones del pasado. Ese olor de una comida o de una flor que te transporta a la infancia o te hace recordar ese momento tan especial.

Los olores tienen mucho poder sobre nosotros y cada día tenemos la oportunidad de elegir qué aire queremos respirar, por lo menos un ratito 🙂  ¿Cómo?

  • dar un paseo por el bosque o por una pradera llena de flores,
  • salir cuando llueve o justo después, con la lluvia el ambiente se limpia y suceden cosas mágicas en el aire,
  • salir fuera a respirar un ratito pronto por la mañana y también de noche, ya que son momentos especiales,
  • utilizar los aceites esenciales de buena calidad, puedes poner una gota del aceite esencial que te guste en tu muñeca o difundir los aceites esenciales en tu casa o en tu puesto de trabajo (eso tiene una ventaja, porque los demás también respirarán ese aire y estarán más felices y no sabrán ni por qué 🙂 ).

 

El elemento aire nos conecta con nuestra respiración, y es nuestra propia respiración que tiene la fuerza de cambiar la percepción de nuestras emociones. Tiene un gran poder de calmarnos, pero también si lo deseamos, activarnos.

La respiración tiene una gran ventaja, está siempre contigo, no la puedes olvidar en ningún sitio, no se agota, no la tienes que buscar. ¡¡¡Siempre está contigo!!! Siempre llevas contigo una ¨herramienta¨ que te puede ayudar en muchas ocasiones.

  • ¿Estas nervios@?  Respira (tapa tu fosa nasal derecha y respira solo por la fosa nasal izquierda, de esta manera te conectas con la energía de la luna que calma),
  • ¿Tienes sueño, estás cansad@?  Respira (tapa tu fosa nasal izquierda y respira solo por la fosa nasal derecha, de esta manera te conectas con la energía del sol que activa),
  • ¿No sabes que te pasa?  Respira (por las dos fosas nasales a la vez, de forma natural, inhala y exhala por las dos fosas nasales con atención, se equilibran las energías),
  • ¿Te sientes súper feliz?  Respira también, estando presente de tu estado.

 

A continuación, te recomiendo un simple ejercicio del seguimiento de la respiración:

1, Puedes marcarte el tiempo que quieres dedicar al ejercicio en tu reloj o en tu móvil, para estar más tranquil@ y no tener que vigilar la hora.

2, Siéntate cómodamente en una silla o en el suelo con la columna erguida notando el abdomen y el cuello largo y suavemente empujando con la cabeza hacia arriba.

3, Antes de cerrar los ojos te explico lo que vas a hacer. Probarlo un par de veces con los ojos abiertos leyendo las siguientes líneas:

  • Relaja la cara y la mandíbula.
  • Inhala y exhala por la nariz.
  • Comprueba el movimiento de tu abdomen, con cada inhalación sube un poquito y con cada exhalación baja un poquito.
  • Puedes colocar tus manos encima de tu abdomen para sentir el movimiento, inhalando el abdomen empuja contra tus mano, exhalando el abdomen baja.

4, Ahora cierra los ojos si te apetece y sigue con la respiración consciente siguiéndola  desde que el aire entra en tu cuerpo por las fosas nasales, el abdomen sube, el abdomen baja y el aire sale de nuevo de tu cuerpo.

5, Cuando suene el reloj o cuando decidas finalizar el ejercicio, observa un momento cómo te sientes y muy lentamente vuelve a la siguiente actividad de tu día.

 

Dedica a este ejercicio el tiempo que necesites, y si puedes practicar la respiración consciente varias veces al día, aunque sea poco tiempo, mejor 🙂

Te va a sorprender cómo una técnica tan sencilla que es nuestra respiración puede solucionar grandes problemas o evitarlos.

¡¡¡Respira  y déjate llevar por el viento!!!