Cuando era pequeña siempre tenía el típico calendario de adviento con chocolates y me encantaba mirar a los distintos ¨dibujos¨ que llevaban los cuadraditos dulces. Luego hubo una temporada que nadie me compraba, ni yo a mí misma, ese tipo de calendario y hace doce años cuando llegué a España a estudiar me llevé una sorpresa cuando abrí un paquete enviado por mi madre a finales de noviembre y dentro había un calendario de adviento de tela en forma de un árbol de color rojo, lleno de cosas buenas, y no solamente para mí pero también para mi compañera con la que compartía la habitación de estudiantes. Desde aquel día está en mi casa ese calendario de adviento reutilizable y sobre todo rellenable 🙂

Aunque han cambiado los roles y ahora soy yo que relleno el calendario para mi familia, cada año estoy esperando el día 1 de diciembre con mucha ilusión.

Pero, este año me propongo crear un nuevo calendario de adviento para endulzar y acariciar no solamente nuestro paladar, sino nuestros corazones. Todavía no sé qué forma voy a elegir, ya que hay varias opciones. Y por aquí os las dejo, por si os apetece a probar alguna.

Lo más sencillo y lleno de momentos mágicos (calendario al revés)

Solamente vas a necesitar un ¨bote¨ (una caja, un sobre o cualquier otra cosa parecida) y unos papelitos dónde vas escribiendo tus momentos agradables que has vivido cada día y cuando llegue el día 24 puedes abrir ese bote y leer todos tus momentos agradables.

Por ejemplo:

Hoy me ha gustado el paseo por la montaña.

Hoy he podido quedar con mi amiga.

Hoy me ha gustado estar en casa y leer.

Hoy me ha gustado sentarme en la terraza por la noche y mirar las estrellas.

Hoy he podido trabajar en algo que tiene sentido.

Hoy me ha gustado poder cenar con mis hij@s.

¡¡¡Hay tantos!!!

Este ¨bote¨ puede servir para más personas y además podría ser todavía más bonito crearlo con más gente, ya que luego podéis quedar y abrir el ¨bote¨ junt@s. Cada uno puede tener su bote en casa, pero luego os vais a juntar y compartir vuestros momento agradables entre tod@s. Ya será un regalo juntaros y compartir vuestros momentos preciosos.

Más bonito por fuera pero igual de rico por dentro

Podéis crear 24 cajitas, bolsitas, calcetines, sobres y colgarlas, esconderlas, decorarlas – todo lo que se os ocurra o lo que encontréis por internet y os guste. La forma exterior ya está inventada. Así que en esta parte no os tenéis que calentar la cabeza.

Pero ahora viene lo realmente interesante.

¿Qué es lo que pongo dentro de este calendario?

Frases que me nacen desde el corazón o quieren acariciar el corazón de otra persona.

En cada cajita (bolsita, calcetín etc.) colocas un papel con una frase para la persona a la que vas a regalar este calendario o lo puedes hacer para ti mismo.

Por ejemplo:

Siempre cuando estoy triste, sabes ayudarme, gracias.

Me encanta cómo preparas el desayuno.

Te quiero mucho.

Me gusta pasar tiempo contigo.

Eres muy valiente.

Me encantan tus consejos.

Estoy feliz de poder contar contigo.

Me encanta que nos dejemos espacio para ser quienes somos.

Todo lo que te propongas lo puedes conseguir.

¡¡¡Y muchas más, ya que sois gente maravillosa!!!

 

Y si os apeteciera compartir conmigo cómo os ha ido, estaría encantada 🙂

Y cómo último adjunto posibles variaciones:

Si no dispones de mucho tiempo ahora a prepararlo, puedes ir creando el calendario de día a día, cada mañana escribes una frase y la colocas en un sitio concreto para que la otra persona la reciba.

Vía online – manda una frase cada día desde tu teléfono a la persona que quieras.

¡¡¡Y por supuesto, si tenéis niñ@s a vuestro alrededor, hacerlo con ell@s!!!

(No está limitado por edad)